Más protección para el bosque nativo. Varios especialistas formularán un nuevo mapa para preservar los recursos forestales.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Un grupo de biólogos y especialistas en recursos forestales trabaja desde ya hace varios días para formular un mapa de protección del bosque nativo que sea superador del propuesto por el municipio, con el fin de presentarlo ante el gobierno provincial.
La tarea involucra a expertos de la Universidad del Comahue, la dirección de Bosques de Río Negro, el instituto Inibioma, la Sociedad Naturalista Andino Patagónica y el INTA -entre otras entidades- y es seguida de cerca por las oenegés interesadas en revertir la permisividad del ordenamiento que impulsa el municipio.
La expectativa está puesta en la reunión que el Consultivo de Bosques Nativos mantendrá por primera vez en esta ciudad, el próximo lunes 24.
Ana Wieman, de la organización Árbol de Pie, valoró el compromiso del Consejo Provincial de Medio Ambiente (Codema) para revisar la propuesta municipal, que el propio intendente Marcelo Cascón definió en su momento como un tema "cerrado".
Lo que está en juego es el estatus de protección y los usos permitidos que tendrán a futuro las áreas de bosque nativo que aun existen en el ejido municipal y que están sometidas a una fuerte presión por el avance urbanístico.
La ley nacional "de presupuestos mínimos" de protección, obliga a cada provincia a definir los ordenamientos de sus bosques mediante los colores rojo, amarillo y verde, según el valor del recurso forestal presente en cada sector y la preservación a implementar.
Las organizaciones ambientalistas cuestionaron desde un comienzo al municipio por no convocar a una amplia participación, como exige la ley, y también señalaron que el mapa elaborado por los equipos de Cascón deja numerosos sectores del bosque Llao Llao, la isla Huemul y otros puntos críticos de Bariloche sin la necesaria protección.
La decisión provincial de aceptar nuevos aportes sorprendió y causó disgusto en el gobierno municipal, que también prefería mantener las reuniones del Consejo Consultivo lejos de Bariloche, como las que se realizaron hasta ahora, para evitar una participación masiva de los sectores críticos.
Wieman dijo que el mapa que pretenden modificar "no reúne las condiciones previstas en la ley y así como está sería reprobado por el Consejo Federal de Medio Ambiente", lo cual le impediría a Bariloche acceder al financiamiento garantizado por la normativa nacional.
Dijo que la propuesta en la que trabajan los técnicos "va a ser más restrictiva", porque seguramente incorporará con color "rojo" las áreas protegidas que el municipio excluyó, por razones que las oenegés consideran inexplicables.
"Después el resultado será analizado por la Unidad Ejecutora Provincial de Bosques Nativos y finalmente lo tiene que aprobar la Legislatura", explicó Wieman.

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